jueves, agosto 28, 2025

1 comentarios:

Blogger charligreus ha dicho...

Los veranos de mi infancia eran eternos y sus días albergaban otros veranos menores que iban sucediéndose en el tiempo, hasta la llegada del otoño. Tenían momentos de calor, noches luminosas de cielos estrellados, millones y millones de trémulas estrellas, tormentones, incluso días de lluvia sostenida y tardes frescas. En Agosto después de las fiestas de la Virgen, las tardes se empezaban a sentir más cortas y el Norte , un airecillo afilado,saltaba antes. Si pienso en aquellos veranos de Ollauri, me doy cuenta de la gente ya ha desparecido de aquella vida , de la que su única materia es la de los recuerdos. Mientras yo viva, estarán conmigo y volverán a mi de vez en cuando.
Los veranos ahora , no me son afortunados, ni creo que merezcan ser recordados . La vida es plana, el calor tórrido, los días largos y parecidos unos a otros, las noches simplemente oscuras y calurosas. Aquella vida familiar ha desaparecido para siempre. Aquel lugar no es ya mi lugar y también eso es para siempre.
Este verano he trabajado todos los días un rato. En medio de la desafortunada travesía , no he dejado de trabajar en algunas extrañas pinturas. Nunca hay una intención detrás. Las cosas ocurren. Es simplemente así. Ni sabes cómo hacerlo, ni puedes juzgar nada. Hay un horizonte abismal, una última luz , una nocturnidad del alma que todo lo envuelve. Da igual cual fuera la intención. El arte y su misterio se imponen siempre. Eso, mientras no lo destruya, sí queda como huella del verano oscuro.

8:16 p. m.  

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