No quiero saber nada de la gente del pueblo. Saben quién soy, pero no saben nada de mí. No suelo devolver los saludos. No les conozco. No entiendo su saludo, salvo el buenos días , buenas tardes, buenas noches, común a todos con los que te cruzas por descuido.
En Altomira la tierra es áspera, austera y poco generosa. Un paisaje sin embargo, con mucha belleza desnuda. Ahora lo están destrozando gracias a los campos de placas solares, en nombre de lo ecológico y lo sostenible. Un verdadero despropósito.
En Altomira hay un águila blanca. La veo, magnífica, sobrevolando los viejos algarrobos de la estación. Hay una gata serafina y un zorro maltrecho. Sigo siendo allí un extranjero y creo que siempre lo seguiré siendo. Por la noche los satélites cruzan el cielo estrellado de un lado para otro. Pienso en el tiempo. Mucho pasado , rápido presente, futuro incierto. 6:50 p. m.
3 comentarios:
No quiero saber nada de la gente del pueblo. Saben quién soy, pero no saben nada de mí. No suelo devolver los saludos. No les conozco. No entiendo su saludo, salvo el buenos días , buenas tardes, buenas noches, común a todos con los que te cruzas por descuido.
En Altomira la tierra es áspera, austera y poco generosa. Un paisaje sin embargo, con mucha belleza desnuda. Ahora lo están destrozando gracias a los campos de placas solares, en nombre de lo ecológico y lo sostenible. Un verdadero despropósito.
En Altomira hay un águila blanca. La veo, magnífica, sobrevolando los viejos algarrobos de la estación. Hay una gata serafina y un zorro maltrecho. Sigo siendo allí un extranjero y creo que siempre lo seguiré siendo. Por la noche los satélites cruzan el cielo estrellado de un lado para otro. Pienso en el tiempo. Mucho pasado , rápido presente, futuro incierto.
6:50 p. m.
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